Control propio de la glucosa, sin miedos

Si un paciente diabético no quiere sustos, entonces debe mantener el control propio de la glucosa. Consiste en llevar un registro cada cierto tiempo, tanto en la noche como en el día.

Lo común es realizarlo pinchando un dedo para sacar una gota de sangre y colocarla en un glucómetro que analizará su nivel. Es una técnica sencilla, aunque al principio requiere de la explicación de un médico que le indique cómo usar el aparato y cómo efectuar la punción en su dedo.

No hay que tener miedo y si existe desaparecerá poco a poco, porque la práctica será frecuente.

Algunas recomendaciones para el control

Sin embargo, para ejecutarla, debe considerar lo siguiente.

  • Lave sus manos, porque corre el riesgo de que algún residuo (crema, alimentos, etc.) afecte la muestra que está a punto de tomar. Utilice agua y jabón previo al pinchazo, para que la medición sea fiable.
  • Desinfecte los dedos con alcohol, sobre todo si al momento de efectuar la prueba no está en un sitio en que pueda lavarse las manos.
  • Seque sus manos después de mojarlas para que no quede exceso de agua o alcohol que diluya la muestra y altere los resultados.
  • Aunque algunos medidores permiten pinchar otras partes del cuerpo, como el antebrazo o palma de la mano, es mejor en los dedos porque la sangre toma menos tiempo en circular en las yemas que en los brazos, por ejemplo.
  • La segunda gota de sangre es la indicada, porque así descarta la primera que podría estar contaminada de sudor o alguna partícula de sucio.
  • Use las tiras correctas y registre el código, para un control eficiente.

Este es un mecanismo que le ayudará a monitorear la enfermedad; puede llevarlo a cabo en casa o fuera de ella y lo mejor es que no requerirá permanentemente de un doctor o labpratorio para evaluar su nivel de glucosa.

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