Daño en los vasos sanguíneos con diabetes

La diabetes es una enfermedad provocada por niveles elevados de glucosa en la sangre. Esto detiene la producción de Ácido Graso Sintasa (FAS, según siglas en inglés), una molécula necesaria para el resguardo de la capa interior de los vasos, arterias y venas.

Dicha molécula es una especie de pegamento para que las arterias de adhieran al óxido nítrico, el cual flexibiliza y dilata los vasos sanguíneos, mientras nutre las células que cubren el torrente circulatorio.

Explica un estudio de la Universidad Washington, de San Luis Mossouri, Estados Unidos, que cuando el organismo no recibe FAS, ocurren daños en el sistema circulatorio, los cuales tienen como consecuencias ceguera, amputaciones, infartos y accidentes cerebro vasculares.

Enfermedades macrovasculares y microvasulares

Cuando los daños son a los vasos sanguíneos grandes, se les llama enfermedad macrovascular y los diabéticos adultos corren mayor riesgo de padecerlas; las afecciones de tipo cardiacas se consideran la principal causa de muerte relacionada con la diabetes.

Si se trata de daños a los vasos pequeños, por ejemplo los capilares, son enfermedades microvasculares y se produce porque el incremento de glucosa en la sangre engrosa las paredes capilares.

En caso de ser así, cuando los vasos son pequeños hay cierta  fuga, se reduce la circulación hacia la piel, piernas, pies y brazos. Como baja el flujo sanguíneo capilar, es posible que el paciente evidencie algunas manchas oscuras en las piernas.

Actúe a tiempo

Hay que controlar los niveles de glucosa para contrarrestar estas complicaciones. Un rango adecuado es de HbA1c de 7% o menos.

En un estado avanzado de la enfermedad y padeciendo alguna de sus complicaciones, debemos mantener la calma y saber que existen tratamientos que el médico recetará.

Sin embargo, manténgase atento a las señales que su cuerpo le ofrece, así podrá actuar a tiempo.

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