Tal y como su nombre lo dice, la diabetes juvenil es la que padecen los jóvenes menores de 20 años. En los últimos años se ha convertido en la segunda enfermedad crónica más común en la población infantil. Según estudios, la diabetes juvenil aparece principalmente entre los 4 y los 6 años. Sin embargo, con frecuencia surge durante la pubertad, a partir de los 14 y hasta los 16.

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por los altos niveles de azúcar en la sangre o glucemia. Cuando este padecimiento aparece durante los primeros años de vida, es conocida con el nombre de diabetes juvenil.

Anteriormente, y durante esta edad, la diabetes emergía únicamente en su modalidad del tipo 1; por esta razón los doctores la llamaban “diabetes juvenil”. No obstante con el paso del tiempo y los altos índices de obesidad infantil, son muchos los jóvenes que se han visto afectados por la tipo 2.

La deficiencia del páncreas para producir insulina, hormona que ayuda a la glucosa a entrar en las células para proporcionarles energía, es la principal característica de esta patología en su clasificación tipo 1, que hoy día se manifiesta en mayor medida en los jóvenes.

Esta carencia de insulina que impide que la glucosa alimente las células, ocasiona que el azúcar se concentre en la sangre y progresivamente dañe los órganos, el sistema vascular y el nervioso, produciendo también desequilibrio en la absorción de carbohidratos, proteínas y lípidos.

Aunque las tasas de mortalidad son muy bajas, dos de cada 100 defunciones en hombres y mujeres, para el gremio médico representan criterios de cuidado por cuanto los niveles de obesidad en niños y adolescentes se muestran en ascenso, llegando a presentar incluso diabetes tipo 2, que antes era frecuente en adultos.

Cuidados a tiempo

Sin importar el sexo, esta enfermedad ataca silenciosamente y se agrava si no la detectamos a tiempo y aplicamos el control médico requerido de manera permanente, que fundamentalmente está basado en el aporte de insulina al cuerpo.

Por ello, es importante proveer a los hijos una alimentación balanceada desde niños, para que aseguren su bienestar el día de mañana. Insistir en buenos hábitos alimenticios, comer frutas, verduras, hortalizas y proteínas animales bajas en grasa, ayudarán a que tu pequeño se mantenga saludable.

De igual modo, generar en ellos la necesidad de hacer ejercicios o incentivarlos a practicar algún deporte, es elemental para su desarrollo. Sólo de esa manera se mantendrán activos, alejados del televisor, computadoras y videojuegos, ocupando su tiempo en una sana actividad.

 

¿Cómo afecta?

La diabetes tipo 1, o juvenil, es una enfermedad muy ligada a los padecimientos de carácter autoinmune. Esto se debe a que es tu mismo organismo quien la ocasiona. Por razones que hasta ahora los científicos desconocen, las células Beta del páncreas se destruyen.

Estas células son las encargadas de producir la insulina, hormona que regula tu nivel de azúcar en la sangre, preparando su traslado hasta el resto del cuerpo para que la aproveches.

Como no es producida, si padeces esta enfermedad necesitarás que la insulina venga desde el exterior. Para ello es necesario que te la administren a través de ampollas, en varios momentos del día.

Genética

No hay forma de prevenir la diabetes tipo 1. Hasta ahora, la ciencia solo ha podido determinar dos factores ligados a su aparición.

La primera es tener familiares cercanos que padezcan esta enfermedad. Cuando es un padre o un hermano quien la tiene, el riesgo de contraerla es del 10 %, mientras que cuando es su mamá es del 4 %.

Otro factor es la raza. Si eres de ascendencia latinoamericana, africana, asiático-americano o de las islas del Pacífico, tu riesgo aumenta.

(Visited 8 times, 1 visits today)