El cuerpo humano usa combustible y se llama glucosa. Esta es afectada por la diabetes, enfermedad que incide en la manera en que el organismo usa el azúcar. En teoría, luego que comemos la glucosa de los alimentos pasa a la sangre mientras el páncreas produce insulina, hormona que ayuda a que el azúcar entre a las células del organismo y active la energía.

Pero la diabetes impide la producción de insulina, si es del tipo 1, o si la produce no funciona correctamente, cuando es del tipo 2.

En consecuencia incrementa en la sangre el nivel de azúcar, requiriendo un tratamiento de por vida.

Evita la enfermedad

La diabetes tipo 1 no se evita, de hecho, es imposible determinar quién la  sufrirá. Esta clase ataca el páncreas y suprime las células productoras de insulina; la causa principal está asociada a la genética, aunque no es un factor exclusivo.

Pero la tipo 2 sí puede evitarse, en ocasiones. Normalmente tiene que ver con el sobrepeso, así lo han comprobado algunos estudios. Aunque es más común en adultos, también hay niños y adolescentes obesos y propensos a sufrir la enfermedad.

Puede evitarse alimentándose de manera saludable y manteniendo un peso acorde a su talla y estatura.

Come bien y realízate exámenes

Los médicos sugieren que las personas ingieran alimentos bajos en grasas y altos en nutrientes, por ejemplo verduras, frutas, cereales, pan integral, proteínas magras y lácteos.

La comida chatarra y bebidas azucaradas son nocivas en la prevención de la diabetes, además contribuyen al aumento de peso.

Mantenerse activo no implica solamente la práctica de un deporte; caminar diariamente para distraerse, pasear a tu mascota o inscribirte en clases de baile, también funciona.

Es importante realizarse exámenes médicos cada cierto tiempo, a fin de medir el nivel de glucosa, especialmente si en la familia hay pacientes diabéticos.

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